Responsabilidad Extrema – por Jocko Willink

Propiedad Extrema

Jocko Willink es un NAVY SEAL retirado. Nos habla de la importancia de la disciplina en nuestra vida diaria. También habla sobre la Responsabilidad Extrema ante todo lo que se nos presenta. Esto no es algo fácil, pero tiene un resultado grandioso el no culpar a nadie, solo nosotros.

Idioma versión: Inglés
Fecha leído: Mayo 2016
Recomendación: 9/10
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Mis notas

  • En cualquier equipo, en cualquier organización, toda la responsabilidad por el éxito y fracaso descansa sobre el líder. El o la líder debe asumir la responsabilidad de todo lo que pasa en su mundo. No hay nadie a quien culpar. El líder debe reconocer los errores y admitir los fracasos, tomar responsabilidad por ellos, y desarrollar un plan para ganar.
  • Como líder debes reconocer que cuando se trata de estándares, no es lo que predicas, es lo que toleras.
  • Los líderes nunca deben estar satisfechos. Ellos siempre deben luchar por mejorar, y deben crear esa mentalidad en el equipo.
  • Los líderes siempre deben operar con el entendimiento de que ellos son parte de algo más grande que ellos y que de sus intereses personales.
  • La disciplina empieza con las cosas pequeñas, por ejemplo:
    1. Afeitarse diario.
    2. Arreglar la cama diario.
    3. Ejercitarse diario.
  • El ego nubla y rompe todo: la planeación, la capacidad de recibir un buen consejo, y la capacidad de aceptar crítica constructiva. Debes confiar en tus habilidades para lograr tus objetivos, pero nunca seas complaciente. Aquí es donde debes controlar tu ego.
  • Si el equipo fracasa, todos fallaron, incluso si un miembro específico o un elemento dentro del equipo hizo su trabajo con éxito.
  • Como líder, debes asegurarte que todos en el equipo entienden el plan a seguir. Los planes, las órdenes, y las estrategias, deben ser comunicados de una forma simple, clara, y concisa.
  • Un líder debe mantener la calma y tomar la mejor decisión posible en cada situación. Debe: Priorizar y Ejecutar!
  • Cada líder, además de saber qué debe hacer, debe saber el por qué. Debe tener la facultad para tomar decisiones y ejecutar con confianza. Esta confianza es vital para tener un Comando Descentralizado efectivo, lo cual es crítico para el éxito de cualquier equipo en cualquier industria.
  • Entre 4 a 6 personas, es el número ideal de un líder para liderar. Cuando excede este rango, el líder puede perder control en momentos de presión.
  • En la lista de control para la planeación, el líder debería incluir:
    1. Analizar la situación.
    2. Identificar recursos y tiempo disponible.
    3. Descentralizar el proceso de planeación.
    4. Determinar el curso de acción.
    5. Empoderar a líderes subordinados.
    6. Planear para probables contingencias.
    7. Mitigar riesgos controlables.
    8. Delegar a líderes subordinados partes del plan.
    9. Dar seguimiento continuo.
    10. Explicar el plan a todos los involucrados.
    11. Analizar lecciones aprendidas e implementarlas en planes futuros.
  • Si tu jefe no está tomando decisiones a tiempo o proporcionando el soporte necesario para ti y tu equipo, no culpes a tu jefe. Primero, cúlpate a ti mismo. Examine lo que puede hacer para transmitir mejor la información crítica para que las decisiones se tomen y reciba el apoyo necesario.
    Esta mentalidad es típica de la filosofía estoica. Marco Aurelio nos habla de esto en Responsabilidad Total. Somos los responsables de todo y punto! Esto es Responsabilidad Extrema.
  • Los líderes evitan la indecisión, el retraso, y la incapacidad de ejecutar al realizar suposiciones educadas basadas en pasadas experiencias y el conocimiento actual de la situación. No esperes por la solución perfecta.
  • Como líder, necesitas ser visto como alguien decisivo y dispuesto a tomar decisiones difíciles. El resultado puede ser incierto, pero debes tener conocimientos e información suficientes para tomar una decisión.
  • La disciplina comienza cada día al apagar la alarma. El momento en que se apaga la alarma es la primera prueba. La prueba es: cuando la alarma se apaga, te paras de la cama, o te quedas acostado en la comodidad y te vuelves a dormir? Si tienes la disciplina para pararte de la cama, tú ganas, pasaste la prueba. Si eres mentalmente débil, tú fallas. Aunque parece pequeño, esa debilidad se traduce a decisiones más significantes. Pero si practicas la disciplina, eso también se traduce a elementos más importantes de tu vida.
  • La disciplina es la diferencia entre ser bueno y ser excepcional. Por disciplina, me refiero a una autodisciplina intrínseca, una cuestión de voluntad personal. Los mejores NAVY SEALs (fuerzas especiales de la marina estadounidense) con los que trabajé eran siempre los más disciplinados.
  • A pesar de que la disciplina demanda control y una severa autodisciplina, en realidad resulta en libertad:
    1. Cuando tienes la disciplina de despertar bien temprano, eres premiado con más tiempo para ti.
    2. Cuando tienes la disciplina de ejercitarte cada día, eres premiado con mayor movilidad, salud, y fuerza para moverte líbremente.
  • La disciplina es la cualidad más importante tanto individual como grupal.
  • La Dicotomía del Liderazgo. Un buen líder debe ser:
    1. Seguro pero no engreído.
    2. Valiente pero no temerario.
    3. Competitivo pero saber perder.
    4. Atento con los detalles, pero no obsesionado con ellos.
    5. Fuerte pero debe tener resistencia.
    6. Un líder y un seguidor.
    7. Humilde pero no pasivo.
    8. Agresivo pero no agobiante.
    9. Callado pero no silencioso.
    10. Calmado pero no robótico, lógico pero no desprovisto de emociones.
    11. Cercano a los miembros del equipo, pero no tan cerca que se olviden quién está a cargo.
    12. Capaz de ejecutar Responsabilidad Extrema, mientras ejecuta el Comando Descentralizado.
© 2017, Erwin Pérez

El Arte de la Guerra – por Sun Tzu

El Arte de la Guerra

El Arte de la Guerra es todo un clásico de la literatura mundial. La sabiduría militar de Sun Tzu puede ser aplicada luego de más de dos mil años, y no solo en la milicia, sino que también la podemos aplicar a los negocios y la vida diaria.

Idioma versión: Español
Fecha leído: Mayo 2017
Recomendación: 9/10
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Mis notas

En cada batalla, la estrategia es de vital importancia, así que si eres experto, finges inexperiencia; si eres eficiente, finges inercia.

Crea en el enemigo una ilusión que lo atraiga; simula una desorganización entre tus tropas y después atácalo.

Finge insuficiencia y deja que ostente su arrogancia.

Agrede al enemigo donde no esté protegido, has redadas cuando menos se lo espera!

No reveles a nadie tu formación, y mucho menos la estrategia que intentas llevar a cabo.

Podríamos considerar que un general que conoce el arte de la guerra, se convierte en el árbitro del destino de su propia gente y de su estado.

Lograr vencer cien veces cien batallas, no es lo máximo en habilidad: obtener la supremacía en el enemigo sin tener que combatir, eso es el mayor triunfo.

Si estás en inferioridad absoluta, si puedes, retírate.

Conoce al enemigo como te conoces a ti mismo. Si eres capaz de eso, aunque sea en la mitad de cien batallas no arriesgarás nada.

Se debe atacar sólo cuando se esté seguro de la propia supremacía.

Un general hábil, logra provocar situaciones que le garantizan la victoria, y no deja escapar ninguna posibilidad de meter al enemigo en dificultad. Así, su ejército ha ganado ya incluso antes de empezar una guerra.

Para impulsar al adversario a la acción, se le debe de hacer ver una posible ventaja. Para desalentarle, hazle temer un daño. Cuando tu adversario esté reposado, debes lograr cansarlo; cuando sabes que tiene la barriga llena, debes hacerle morir de hambre; cuando está tranquilo, debes impulsarlo a moverse.

El mejor ataque es aquel que no se logra entender para defenderse.

Si el adversario tiene una superioridad numérica, mejor no desafiarlo.

Al amanecer, el humor es bueno. Durante el día disminuye, de noche los pensamientos regresan a casa. Así pues quien es experto en el Arte de la Guerra, no afronta al enemigo cuando sabe que su moral es alta, lo ataca cuando sabe que su humor es bajo, o cuando sabe que sus soldados tienen nostalgia de su hogar. Esto significa tener el control moral.

Tener en cuenta las ventajas, sirve para elaborar los planes. Valorar las desventajas, sirve para evitar el problema. El miedo a un daño, bloquea. La acción, es agotadora. La previsión de una ventaja, impulsa.

No sueñes con no ser atacado, sin embargo, haz todo lo posible para ser inatacable. Es una regla fundamental en el Arte de la Guerra.

El temperamento de un general, puede ocultar cinco trampas:

  1. Si desprecia el peligro, puede ser asesinado.
  2. Si es excesivamente apegado a la vida, será seguramente un prisionero.
  3. Si es irascible, es porque le provocan.
  4. Si tiene un alto sentido de la moral, será sensible a la calumnia.
  5. Si es sensible, puede hacerte vivir en un tormento.

El buen general, mantiene en buena salud a sus tropas. Un ejército sin enfermedades, es invencible. Así se dice.

Un enemigo ruidoso incluso por la noche, es un rival asustado.

Los oficiales que no tratan bien a sus propios hombres, y al mismo tiempo le temen, no saben mantener la disciplina.

No castigues nunca a tus hombres, sin haberte ganado primero su respeto: no te obedecerán más. Y las tropas indisciplinadas son difíciles de gobernar.

La disciplina se obtiene con la educación. Tropas bien preparadas te serán fieles; de lo contrario no serás capaz de hacer que te obedezcan.

El general decidido, que no aspira a hacerse notar, y se retira sin temer el deshonor, que siempre trabaja para el bien del pueblo y del soberano, puede ser considerado el tesoro más preciado del Estado.

Mantente unido con tus soldados, consigue el modo de que entre ellos haya armonía: es el Tao de la organización. Gana usando las fuerzas directas y laterales. Un buen general, hace que su ejército sea armonioso. Así, dar las órdenes a los hombres es como dárselas a uno solo, deben hacer aquello que quieras tú.

Conocer el Arte de la Guerra, significa saber siempre la situación exacta del enemigo, de modo que puedas tomar las mejores decisiones acerca de las tácticas de ataque.

Un soberano no puede declarar la guerra, solamente por una discusión, ni siquiera un general puede mandar realizar una batalla, solo porque está impulsado por la ira… De hecho, mientras un hombre enfadado puede recuperar la tranquilidad, y un hombre ofendido puede calmarse, un Estado destruido no puede ser recompuesto, así como los muertos no pueden resucitar.

© 2017, Erwin Pérez