The Inner Citadel – por Pierre Hadot

Luego de analizar por varias décadas la vida y obra de Marco Aurelio, el autor nos presenta este libro como resultado. Para mi, es una joya que me permitió entender a profundidad el Estoicismo. Clarificó muchas ideas que ahora les encuentro sentido. Hizo que entrara de lleno al estudio del Estoicismo. Por su naturaleza pragmática, el libro puede ser de ayuda a todo lector.

Idioma versión: Inglés

Fecha leído: Noviembre 2017
Recomendación: 10/10
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Mis notas

  • Fronto a Marco Aurelio: “La filosofía le dará la sustancia a tu discurso, la retórica su forma.”
  • La filosofía consiste en la forma en que vives tu día a día. Ser un filósofo no es recibir una educación filosófica teórica, o ser un profesor de filosofía. En cambio, es profesar, como resultado de una conversión que causa un cambio radical en el estilo de vida, una forma de vida diferente a la de los demás.
  • La filosofía no consiste en dormir en el piso o en escribir diálogos, sino en rectificar su propio carácter. Esta reside en la simplicidad.
  • Marco Aurelio: “Aprender es algo bueno, incluso para un anciano.”
  • El hombre bueno, tratará en lo posible, de actuar con justicia en el servicio de los demás, de aceptar con serenidad esos eventos que no dependen de él, y de pensar con rectitud y veracidad.
  • La meta suprema de la vida: “vivir en una disposición de indiferencia respecto a las cosas indiferentes.” Aristo de Chios. ¿Qué es indiferente? Lo externo a ti. Pero hay dos tipos de cosas indiferentes: las preferidas y las no preferidas. Las preferidas son la buena salud, seguridad, riqueza. Las no preferidas son la enfermedad, inseguridad, pobreza.
  • Séneca: “Sólo las cosas moralmente correctas son en todo lugar y por siempre placenteras.”
  • Zeno: “Vive de manera coherente, vive de acuerdo con una regla de vida la cual es una y armoniosa, aquellos que viven en incoherencia son infelices.” Persigue vivir de acuerdo a tu regla con todo tu ser.
  • El filósofo es aquel que ama y aspira tener sabiduría, precisamente porque sabe que carece de ella.
  • Los Estoicos creen en la posibilidad del progreso espiritual, por esto urgen a las personas a que se entrenen para lograr sabiduría.
  • Al entrenarse para lograr sabiduría, a través del Estoicismo, no buscamos perfección, hay muchas cosas impredecibles y de simple probabilidad. Solo el Sabio posee perfección.
  • Lo que importa no son los resultados o la eficiencia, sino la intención de hacer el bien. Lo que importa es actuar debido a un solo motivo: el del bien moral, sin ninguna otra consideración de interés o placer. Este es el único valor, y el único que necesitamos.
  • Las tres actividades del alma:
    1. El deseo de acumular lo que es bueno.
    2. El impulso de actuar.
    3. El juicio respecto al valor de las cosas.

    Estas son las únicas cosas que dependen en su totalidad de cada persona.

  • La mente al recibir las imágenes que vienen de las sensaciones corporales, desarrolla un discurso interno, y esto es lo que constituye el juicio. La mente se dice a sí misma lo que es un objeto o evento dad. Aquí tenemos el punto central de todo el Estoicismo: el discurso interno o juicio expresado sobre el tema de las representaciones. Como Epicteto y Marco Aurelio no se cansaron de decir, “todo es cuestión de juicio.” No son las cosas por sí mismas las que nos crean problemas, sino nuestras representaciones de esas cosas, las ideas que formamos de ellas, y el discurso interno que formulamos acerca de ellas. Los deseos e impulsos para actuar son los resultados necesarios de este discurso interno: si deseamos algo, es porque nos dijimos que la cosa en cuestión es buena; asimismo, si queremos hacer algo, es porque nos dijimos que era algo bueno.
  • Todo llega a ti y lo juzgas. Creas tu opinión acerca de ello, cuando deseas algo o hacer algo, es porque la opinión que formaste te dijo que eso es bueno. Recuerda que puedes controlar eso. No agregues nada a lo que ocurre. Solo acepta las representaciones u opiniones cuando son adecuadas a la realidad. Esto aplica primero cuando te hables a ti mismo y segundo cuando hables con los demás. No digas nada de más. Lo bueno y lo malo se encuentra en tus virtudes o vicios, dependen de tu voluntad.
  • Principio fundamental del Estoicismo: la felicidad solo es encontrada en el bien moral o virtud; la desgracia solo es encontrada en el mal moral o vicio.
  • Los humanos son infelices cuando desean cosas que ellos consideran buenas, pero las cuales ellos o pueden fallar en conseguirlas o pueden perderlas; también al tratar de evadir cosas que ellos consideran como malas, pero las cuales son frecuentemente inevitables. La razón es que estos aparentes bienes y males, como la riqueza, la salud, la pobreza y la enfermedad, no dependen totalmente de cada persona. Así, la disciplina del deseo consiste en gradualmente ir renunciando a estos deseos y rechazos, para que finalmente solo desees las cosas que dependen de ti, en otras palabras, el bien moral, y solo rechaces las cosas que dependen de ti, el mal moral. Aquello que no depende de ti es indiferente, lo que significa que no debes tener ningún orden preferencial respecto a ellas, sino aceptarlas porque son el resultado de la voluntad de Dios o el Destino.
    Renuncia a desear o rechazar lo externo a ti. Solo desea las virtudes y rechaza los vicios. Ambas cosas dependen de ti. Para todo lo demás, Amor Fati. Recuerda que hay preferidos indiferentes, como la salud, riqueza, seguridad; y no-preferidos indiferentes como la enfermedad, pobreza e inseguridad.
  • Los dogmas o reglas fundamentales tienen el riesgo de morir, si no las practicas constantemente, para así tenerlas presentes. Es importante repetir diariamente los ejercicios estoicos, con los cuales recordarás los principios fundamentales para mejorar tu carácter, mejorar tu vida.
    Sé prudente, veraz, ten inteligencia emocional y sabiduría; sé justo, ama la humanidad; Sé moderado, disciplinado, autocontrolado, moderado, ten abstinencia total de lo que te hace daño, ten templanza; ten coraje, valentía, resistencia, persistencia y fortaleza; sé honrado y humilde; ten empatía y compasión; di y haz solo lo necesario, no desperdicies tu tiempo; acepta tu destino con amor, amor fati; ayuda a los demás sin esperar nada a cambio, sé altruista y agradecido; recuerda que eres tu capacidad de razonamiento y elección; recuerda que tus únicas posesiones están dentro de ti; sé objetivo; recuerda lo pequeño y corto de tiempo que son los eventos humanos respecto al tamaño y tiempo del Universo; recuerda que todo tiene un final; internaliza tus metas; lo bueno y lo malo se encuentra en tus virtudes o vicios.
  • Repetir los dogmas para uno mismo, o escribirlos para uno mismo, es vivir un retiro espiritual. No en los campos, playas o montañas, pero dentro de uno mismo. Allí es donde uno encuentra las fórmulas que nos pueden renovar. Permite que sean concisos y esenciales.
    El verdadero retiro espiritual ocurre dentro de ti mismo. Cada día recuerda los dogmas estoicos y se grabarán en tu ser. Actuarás de forma inconsciente como un Estoico, como un virtuoso.
  • Las tres disciplinas:
    1. Disciplina del Consentimiento: objetividad. Juicio claro en todo momento. Analiza todas las representaciones que te llegan. Ponlas a prueba.
    2. Disciplina del Deseo: Amor Fati. Autocontrol. Disciplina. Desea lo que ocurre, rechaza lo que no ocurre. Desea y rechaza solo lo que controlas, tus virtudes y vicios.
    3. Disciplina de la Acción: Justicia. Ama la humanidad. Trabaja por el bien común.
  • Vivir una vida filosófica Estoica esencialmente consiste en dominar tu propio discurso interno. Todo en la vida de alguien depende en cómo se representa las cosas a sí mismo. Pon atención a tu discurso interno, tu calidad de vida depende de ello.
  • El verdadero filósofo es aquel que está consciente de que aún no ha alcanzado sabiduría. Marco Aurelio escribía en su diario como una técnica para influenciar a sí mismo, y transformar su discurso interno al meditar en las reglas de vida Estoica. Al escribir sobre Estoicismo, sobre las virtudes, vas cambiando tu manera de pensar, vas mejorando tu carácter. Es un proceso sin fin, con el cual vas creciendo. Como un filósofo, entiende que siempre hay espacio para mejorar.
  • Actúa de acuerdo con tu naturaleza racional. Las acciones que realizas también tienen un efecto en aquellas cosas que solo controlas parcialmente, en las que puedes influenciar pero no del todo, como es el caso de las acciones de los demás, la fama, la salud, la política. Estas deben ser consideradas como pertenecientes a nuestro instinto natural de auto-preservación. Todas esas acciones encaminadas a lograr una de estas cosas que no controlas del todo, deben estar guiadas por tu intención de ponerte al servicio de la humanidad, de actuar con justicia.
  • Cada representación, cada impresión que se te presenta debe estar sujeta a la crítica, a tu diálogo interno y el juicio que enuncias respecto a ella no le agregues nada subjetivo. Solo así estarás disponible a dar tu consentimiento a un juicio verdadero. El bien y el mal solo se encuentra en tu facultad de juicio. Sé objetivo. Cuestiona todo lo que te llegue. No creas nada sin ser puesto a prueba. No le agregues nada a la información.
  • La esencia de la humanidad consiste en la razón, el principio de libertad y el poder de elección.
  • Cada impulso y cada deseo tienen su base y origen en un juicio. Es una función de su discurso interno que el alma siente determinado impulso para actuar, o una determinada disposición interna de deseo.
    Por esto, ten cuidado con lo que permites en tu mente. Cada impulso y deseo se basa en tus opiniones internas. Recuerda que eres el promedio de las cinco personas con quienes más te relacionas. Bloquea todo aquello negativo, en el primer momento que lleguen a ti, no le permitas que se alojen en tu mente.
  • Solo desea el bien moral, lo cual depende de ti; solo rechaza el mal moral, lo cual depende de ti; para todo lo demás, lo aceptas con amor porque es obra del Destino o de Dios.
  • Epicteto dijo que “la tarea del filósofo es:
    • Adaptar su propia voluntad a los eventos.
    • Así ningún evento ocurrirá cuando él no quería que ocurriera.
    • Así tampoco ningún evento no ocurrirá cuando él quería que sucediera.

    Adáptate a todos los eventos. Amor Fati. Así nada pasará que no querías que pasara. Nada no pasará que querías que pasara. No desees nada fuera de ti. Así no te frustras por tus deseos, ni experimentas lo que rechazas.

  • Para dominar tus deseos y acciones, debes dominar tu juicio, tu opinión interna sobre las cosas externas. Esa representación que creas, esa impresión sobre algo, es lo que crea el deseo y luego las acciones. Es un aprendizaje en conjunto: domina tus pensamientos, desde la primera vez, no permitas nada falso en tu mente. De aquí saldrán tus deseos y acciones.
  • La disciplina del Deseo consiste no en solo aceptar lo que pasa, sino también en contemplar con admiración el trabajo de Dios o la Naturaleza. Amor Fati, no te quejes de nada. Lo que llega o se va, agradécelo, no tienes otra opción. Aprecia todo lo que ves u ocurre con fascinación.
  • Como Sócrates solía decir que una vida sin examinar no vale la pena vivirla, nosotros no debemos aceptar una representación sin examinar.
  • Nunca aceptes nada sin analizar, sobre todo tus opiniones internas.
  • Es indispensable aprender lo más pronto posible a cómo criticar nuestras propias representaciones, y cómo dar nuestro consentimiento sólo a aquellas que son adecuadas.
  • Una representación objetiva o adecuada es aquella que corresponde exactamente con la realidad, lo que significa que ella genera dentro de nosotros un discurso interno el cual describe de manera pura y simple un evento, sin añadirle ningún juicio subjetivo.
  • No le agregues nada a la información que recibes. Enfócate en la realidad, no utilices sustantivos ni adjetivos, no le agregues tu opinión a lo que ocurre.
  • Las cosas externas no entran a tu cuerpo por sí solas, eres tu quien le abre la puerta y dejas que esa representación te afecte si tu discurso interno así lo hace. Tienes el poder de bloquear eso, nada afecta tu mente que no lo permitas, solo tu mismo.
  • Lo bueno y lo malo solo se encuentra en tus elecciones, tus libertades, tus juicios. Todo lo demás es indiferente. Si te molesta algo, es porque has olvidado esto.
  • Recuerda que hay dos tipos de cosas indiferentes:
    • Las Indiferentes Preferidas, como la buena salud, la riqueza y la buena dicha.
    • Las Indiferentes No Preferidas, como la enfermedad, la pobreza y la desdicha.
  • Epicteto: “No te digas que las cosas indiferentes son necesarias para ti, y ellas no lo serán.” (IV, I, 110). Controla tus pensamientos, mejora tu vida.
  • No eres el cuerpo que utilizas ni el aire vital que le da vida. Esto fue impuesto a ti por la Naturaleza, por el Destino, por Dios. Independiente de tu voluntad. Eso no te pertenece. Lo único que te pertenece es tu razonamiento y tu capacidad de elección.
  • Límites para entender quién o qué eres:
    1. Sobre los demás: deja el chisme, no hables ni critiques a los demás, a menos que sea por el bien común. Tienes cosas más importantes que hacer, ¿o no?
    2. Sobre el pasado y el futuro: están fuera de tu control, no son buenos ni malos, son indiferentes. Recuerda ser indiferente con lo indiferente.
    3. Sobre las emociones involuntarias: razona toda impresión que recibas, no te dejes dominar por la primera impresión que tengas. El sabio no se deja dominar por sus emociones. Las analiza, no las acepta como una realidad, es objetivo. Ten presente que siempre serás sensible a sentir emociones involuntarias, no podrás controlarlas, lo que si puedes y debes aprender a controlar, es tu juicio respecto a lo que sucede.
    4. Desea todo lo que ocurre. Amor Fati: aprende a desear solo aquello que ocurre, aprende a rechazar solo aquello que no ocurre. Desea actuar con bien moral, desea ser un virtuoso. Rechaza actuar con mal moral, rechaza tus vicios.
  • Para delimitar quién eres, practica:
    1. Disciplina del Consentimiento: razona toda impresión, sé objetivo.
    2. Disciplina del Deseo: reconoce lo que depende de ti, lo indiferente preferido y lo indiferente no preferido.
    3. Disciplina de la Acción: actúa por el bien común, por la justicia.
  • Solo cuando estás activo, eres tu mismo y eres libre. Solo puedes estar activo en el presente. Solo el presente es tuyo, y el presente es todo lo que vives.
  • Nadie puede quitarte la libertad de elegir; lo que sea que te esté ocurriendo, enfermedad, pobreza, hambre, puedes rechazar verlas como cosas desafortunadas, nadie te puede impedir eso. Tienes la capacidad de elegir tus pensamientos.
  • Heredado de Sócrates, el Intelectualismo Estoico proclama que toda virtud es una clase de conocimiento, y todo vicio es ignorancia. Platón: “cada alma está privada de la verdad involuntariamente.” Epicteto: “todo error implica una contradicción, porque aquel que erra no lo deseaba, deseaba el éxito, entonces es obvio que no está haciendo lo que desea.”
  • La Disciplina del Deseo consiste en no desear cualquier cosa contraria a lo que te trajo el Destino. Consiste en querer hacer aquello que tu propia naturaleza quiere que haga.
  • Solo el presente está en tu poder, simplemente porque lo único que vives es el momento presente. El presente es real y tiene valor, solo si te enfocas en el.
  • No crees ansiedad al pensar en todas las cosas que pueden suceder. Mejor, cuando cada una de ellas ocurra, pregúntate: “¿qué hay respecto a esta situación que es insoportable?” Estarás avergonzado si contestas de manera afirmativa. Delimita el presente al definirlo y aislarlo, así lo reduces a tal tamaño, que tu poder de reflexión se sentirá avergonzado por no poder soportar tan pequeño y aislado evento.
    Este ejercicio es lo mismo que dividir en sub-metas alguna meta, pero aplicado a situaciones incómodas, que al ser subdivididas en partes tan pequeñas e insignificantes, le daría vergüenza a cualquier persona con capacidad de razonamiento. Esto sirve para ganar auto-control, al dividir hasta sus partes más pequeñas todo aquello por lo que tengas apego. Dominarás tus impulsos y deseos hacia ese objeto al hacer esto.
  • Al pensar en tu propia muerte, confieres seriedad, valor infinito y esplendor a cada instante presente de la vida. “Realizar cada acción de la vida como si fuese la última,” significa vivir el momento presente con tal intensidad y con tal amor, que en un sentido, una vida entera es contenida y completa dentro de ella misma. Vive con amor, intensidad y vigor cada momento. Disfruta cada instante como el último.
  • La mayoría de las personas no están vivas, porque no viven en el presente, se pasan la mayor parte de su tiempo fuera de sí mismas. Ellos no saben que el presente es el único punto en el cual ellos son realmente ellos y libres. El presente es el único punto en el que, gracias a tus acciones y tu consciencia, te da acceso a la totalidad del mundo.
  • La característica propia del hombre bueno es amar y recibir con alegría todos esos eventos que él encuentra y que están conectados a él por el Destino. Sé agradecido y ama todo lo que te ocurra. Solo desea y rechaza lo que depende de ti. Solo desea lo que ocurra, solo rechaza lo que no ocurra.
  • Marco Aurelio: “¿Entonces algo te ocurrió? Bien! Todo evento que te encuentras ha sido conectado a ti por el Destino.” Fíjate que si estás enfermo, o perdiste a tu hijo, o eres víctima de un accidente, es todo el Cosmos que está implicado en el evento. Recuerda que no hay nada bueno ni malo externo a ti, estos eventos son cosas del Destino, lo que sea que pase, BIEN! Búscale el lado positivo y aprende algo.
  • Indiferencia no significa ser frío. Por el contrario: dado que un evento es la expresión del amor que tiene el Todo por sí mismo, y porque es útil y determinado por el Todo, tú también debes amarlo. Ser indiferente a las cosas indiferentes (las cosas que no dependen de ti) de hecho significa no hacer diferencias entre ellas, significa amarlas por igual, así como la Naturaleza o el Todo las produce con igual amor. Todo viene del Todo, de la Naturaleza o de Dios, por eso debes amarlo por igual. Ama todo lo que no depende de ti; si ocurrió, fue porque el Destino, Dios, o la Naturaleza así lo tenía planeado. Lo que ocurre, pertenece al Todo, y es por tanto necesario. Lo aceptas, lo amas.
  • Epicteto: “no busques que las cosas pasen de la forma que quieres, mejor desea que lo que pase, pase de la forma que pasa, así serás feliz.” Solo desea que lo que pase, pase de la forma que pase.
  • Nietzsche: “el nivel más alto que un filósofo puede lograr: es tener una actitud dionisíaca respecto a la existencia. Mi fórmula para eso es Amor Fati.” Acepta con amor toda la existencia. Maravíllate con todo de manera espontánea y emocional. Disfruta el presente.
  • Cada día di: “he completado mi vida y he obtenido todo lo que podía haber esperado de ella. Esto es lo que me permite morir en paz.” Vive cada día como si fuese el último, algún día estarás en lo cierto. Lo importante de esto es que disfrutes de verdadera felicidad en el momento presente.
  • Wittgenstein: “si entendemos por eternidad no una infinita duración de tiempo, sino una falta de temporalidad, entonces aquel que vive en el presente, vive eternamente.”
  • Séneca: “sin importar la hipótesis que aceptas, ya sea Dios o la Evolución, debemos filosofar: eso es, debemos amorosamente rendirnos a la voluntad de Dios, u orgullosamente rendirnos a la voluntad de la Evolución.” Sin importar tu creencia, acepta con amor lo que sea que te ocurra.
  • La razón por la que piensas que un accidente no puede ser el trabajo de una Providencia Benevolente es porque te está ocurriendo a ti, es presente a ti, y es percibido por ti, o porque lo representas a ti mismo como repugnante o terrible. Entonces, te puedes rebelar, criticar la Razón Universal, la Naturaleza, Dios, y rechazar aceptarlo. Consecuentemente, la Disciplina del Deseo consiste en rectificar estos juicios falsos, al descubrir que los eventos en cuestión de hecho son el resultado de la benevolencia de la Naturaleza, aunque sin haber sido influenciados directamente por ella. Los fenómenos naturales no escogen y eligen entre los individuos. Precisamente porque la Providencia Estoica es racional, no es omnipotente. Dios, la Naturaleza, el Destino, la Evolución no son omnipotentes. Si así fuese, nada natural afectase a ningún ser vivo. La Naturaleza creó todo y las cosas que ocurren, son consecuencias de la creación.
  • Sin importar la razón de la creación o la causa, quién gobierna el Universo, debes amar todo lo que ocurre. Por ejemplo:
    • Si crees en el Destino, aplica Amor Fati.
    • Si crees en algún Dios, sé bueno para que recibas ayuda Divina.
    • Si crees en el caos, conténtate que en este mundo loco, aún tienes una inteligencia que te guía.
  • Marco Aurelio (V, 8): “la frase: “Asclepius le ordenó que practicara duchas frías, caminar descalzo y montar caballo,” es análoga a esta otra: “la Naturaleza, el Destino o Dios le ordenó enfermedad, deformidad, una pérdida o algo semejante.” En la primera frase, “ordenó,” significa “que le prescribieron algo que correspondía al estado de su salud.” En la segunda frase, cada evento que le ocurre ha cada persona a sido asignado por la Providencia… Entonces, aceptemos estos eventos, así como aceptamos las “órdenes” de Asclepius.”
  • La tarea de la Disciplina del Deseo es denunciar falsos valores. Al ser objetivo, al reducir todas las cosas a sus partes, excepto por las virtudes, ves las cosas como son. No sobrevaloras la comida, viviendas, o carros. También aplica a la fama, riquezas, personas que se creen importantes, la vida, la muerte.
  • Séneca: “la vida no está hecha para almas delicadas.” Ni te sorprendas ni te quejes de nada. No seas débil. Ten resiliencia, resistencia, persistencia.
  • Familiaridad con la Naturaleza es una de las aptitudes fundamentales de aquel que practica la Disciplina del Deseo. Todo lo que ocurre proviene del mismo lugar: la Naturaleza. Aprende a ver la belleza en cada creación. El sucio, lodo, espinas o veneno, vienen de la misma fuente que las flores, el mar, el cielo. No hay diferencias entre ellas, todo es igualmente natural.
  • Cuando ves tu vida desde lo más alto, te das cuenta que belleza hay en todo, pero tan bien ves qué tan insignificantes son esas cosas que deseas o tienes. Recuerda lo diminuto en tiempo y tamaño que son los eventos humanos, respecto al tiempo y tamaño del Universo.
  • Mirar las cosas desde lo más alto, practicar visión espacial, significa mirar los eventos humanos desde el punto de vista de la muerte. Solo este punto de vista puede darte el desapego, elevación y la distancia que son indispensables para que puedas ver las cosas como realmente son. Piensa que es tu día final, pregúntate: ¿tiene esto importancia? Casi todo carece de importancia desde este punto de vista. Así te enfocas en lo importante.
  • ¿Estás obsesionado con la gloria, la fama, el lujo, el poder? Estos son valores falsos. Haz lo que tienes que hacer, cumple con tu función como ser humano, tu misión: ayudar a los demás. Pero no persiguiendo estos falsos valores. ¿Por qué quieres que te recuerden personas que no siquiera conoces? Personas que ni siquiera se conocen a sí mismas…
  • Marco Aurelio: “¿existe en la vida humana algo más valioso que la Justicia, la Verdad, la Templanza o el Coraje?” La única grandeza en la vida terrenal, pero también la única alegría, es la pureza de la intención moral.
  • Tu mismo tienes la capacidad de transformarte, pasar a un estado mental más elevado, al darte cuenta que tienes la capacidad de razonamiento y elección:
    • Pasar de la Necesidad a la Libertad, significa que lo que un día entiendes como una necesidad, al darte cuenta de tu capacidad de elegir, pasas a ser libre al entender que realmente no era una necesidad.
    • De la Libertad a la Moralidad. Ya estando libre de esas supuestas necesidades, tienes ahora la capacidad de elegir una vida moralmente buena, lo cual es lo más importante para los humanos.
  • Marco Aurelio (XII, 20): “no hagas nada aleatorio. Nada que no esté relacionado con alguna meta. No hagas nada que no tenga como meta el servir a los demás.”
  • Entrégate con toda tu alma a lo que hagas. Analiza todas tus acciones y que tengan como meta la Justicia o el Bien de la Humanidad. No quieras hacer un millón de cosas aleatorias. Mejor haz una sola y analiza todos sus ángulos. Esto es la Seriedad de la Acción. Ten disciplina. Lleva tu vida de acuerdo a tu filosofía de vida.
  • Recuerda que tu muerte llegará, no pierdas tiempo en cosas sin sentido. Entrégate con todo tu ser, al pensar en tu muerte, cada acción que haces la analizas y te entregas a ella. Memento Mori.
  • Además de no hacer muchas cosas a la vez, las cosas que sí decides hacer deben ser aquellas por el bien común. Elimina tus acciones y palabras innecesarias, también las representaciones innecesarias. Esto te traerá serenidad.
  • Si te das cuenta del valor del instante más pequeño, y si consideras tus acciones presentes como las últimas de tu vida, ¿cómo podrás desperdiciar el tiempo en actos fútiles y sin sentido?
  • El bien moral se encuentra dentro del humano y las cosas que dependen de él: pensamiento, acción y deseo; y ese pensamiento, acción y deseo debe querer estar alineado con la Razón Universal, Dios. La felicidad solo se encuentra en el bien moral.
  • No tienes que decirle a los demás lo que eres, demuéstralo con tus acciones: sé honesto, justo, prudente, valiente, disciplinado, humilde, veraz, alegre, motivador, enérgico, ama todo, no te quejes por nada.
  • Sé flexible con tus decisiones, recuerda que eventos externos pueden impedir o entorpecer tu acción, y al mismo tiempo mantente firme en tu decisión, pero abierto a que puedes modificarlas con el fin de adecuarse a lo que ocurre. Tu meta no cambia, solo la forma o momento puede ser cambiada. Utiliza condicionantes: “voy a hacer “x”, si tengo la disponibilidad de tiempo y nada entorpece mi acción.” Cuando ocurra algo que altere tu plan, lo aceptarás más fácil, ya que lo habías previsto. Las cosas que más te afectan son las imprevistas, las sorpresas.
  • Séneca: “el sabio no cambia su decisión, si todo se mantiene como era cuando tomó la decisión. Sin embargo, todo lo toma con una “cláusula de reserva.” En sus decisiones más firmes, el permite eventos inciertos.”
    Marco Aurelio: “firme perseverancia en las decisiones que fueron tomadas luego de una reflexión madura.” Debes hacer todo lo que está en tu poder para lograr tus metas, pero lo más importante son esas acciones que hagas, no la meta en sí. El verdadero valor está en el proceso, no en el resultado. Así se vive en el momento presente. Las metas externas a ti no dependen 100% de ti, por lo tanto, no te pertenecen. Salen de tu círculo de control. Trata de internalizar tus metas. Claro, siempre habrán metas externas a ti, para éstas, aplica Amor Fati y da lo mejor de ti.
  • El obstáculo es el camino. No importa lo que ocurra, lo que sea se vuelve parte del camino, tu intención es lo que no cambia, puedes modificar tus acciones para ajustarlas a la nueva condición pero tu disposición de lograr algo continúa.
  • Cualquier cosa que pase, que impida tu acción, te sirve para practicar el Amor Fati, la Disciplina del Deseo y tu fuerza de Voluntad. Lo aceptas, lo amas y te transformas adaptándote a lo nuevo.
  • Séneca: “el benefactor no debe considerar que la persona que recibe sus beneficios está en deuda con él.”
    Marco Aurelio: “lo que es bueno para el Todo es bueno para las partes. Si aún no entiendes que eres un miembro del cuerpo hecho por seres racionales: entonces no amas a los seres humanos desde lo más profundo de tu corazón; aún no te regocijas pura y simplemente al hacer el bien, y, además, solo haces el bien por las apariencias.” La virtud es su propia premio.
  • Una acción genuinamente buena debe ser espontánea y sin considerar, como instinto animal. Debe venir sin esfuerzo, de ti mismo, la consciencia perturba la pureza del acto. Estar consciente de hacer el bien significa asumir una actitud (sentir placer por la misma) y no dedicarle toda tu energía al acto en sí. Este nivel se alcanza con la práctica, la repetición de actos buenos hacen que sean algo natural en ti. Los hábitos llegan a formar virtudes de esta manera.
  • Los golpes que no son inesperados, sino previstos, te golpean menos duro y te hieren menos profundamente, que aquellos que te golpean de forma inesperada. Recuerda que existe la posibilidad de que algo obstaculice tu plan, tienes que pensar de antemano todo lo que puede ocurrir, para eliminar la sorpresa. Al sabio nada le ocurre por sorpresa.
  • Séneca: “un alma obsesionada con el futuro es miserable en efecto; es infeliz incluso antes de cualquier evento desafortunado.” Cuando ocurren eventos desafortunados, si te concentras en el presente y circunscribes los eventos al momento cuando ocurren, será más fácil soportarlos un instante a la vez. Las cosas desafortunadas que piensas que pueden pasar, no son realmente desafortunadas. Solo en el presente existen las cosas desafortunadas o no. En el futuro solo es imaginación.
  • Recuerda el Dogma Estoico; te permitirá comprender que sin importar las dificultades, obstáculos, juicios y sufrimientos que puedan pasarte, no son males, ya que no dependen de ti y caen fuera del campo de la moralidad.
  • Ejercicio de anticipación racional:
    1. Practica confrontar mentalmente las pruebas futuras que te puedan suceder, así no te tomarán de sorpresa.
    2. Te acostumbrarás a mantenerte libre internamente respecto a lo que puede estar más allá de tu control en tu día a día.

    Esto se puede ver como una “contemplación de eventos catastróficos.” Al ser objetivo, practicas no permitir que las falsas representaciones de lo que sucede te afecten, te enfocas en lo que controlas y si ocurren, sería menos fuerte, al ya haberlas contemplado de manera racional.

  • Dicotomía de la Acción: debe existir la serenidad del sabio, que no le afectan las situaciones dramáticas, sólo acepta la realidad como es; y la preocupación de un hombre de acción, quien persigue cualquier acción que ha tomado, a pesar de todos los obstáculos y dificultades, adaptando sus acciones a las circunstancias actuales, aunque siempre consciente de su meta: Justicia y el servicio de la comunidad humana.
  • Ayuda a los demás sin importar que le den valor a las cosas indiferentes. Ayúdalos dentro de lo posible. Pero no te dejes llevar por su representación acerca de aquello indiferente. Tampoco sientas lástima, como si lo que le pasa es una verdadera ocurrencia desafortunada.
  • Herodian: “riqueza del alma, estaba en los ojos de Marco Aurelio a la hora de casas a sus hijas, la única riqueza genuina, apropiada e inalienable.”
  • Cuando alguien se equivoca, recuerda que fue por ignorancia, que fue en contra de su voluntad. Perdónalo, no sabe lo que hacía. Mantente sereno siempre y utiliza distintos métodos para ayudar a los demás a estar en el camino correcto. Si no logras ayudar al infractor, practica entonces la paciencia, tolerancia y perdón. Si has de enojarte con alguien, sería contigo por tu incapacidad de ayudarles.
  • Actúa con gentileza siempre. Es mejor para lograr el Bien Común. No te enojes con nadie, mantente gentil. Recuerda, sin embargo, que hay personas que no cambian, que no se dejan persuadir. Tu trabajo es mantenerte gentil, pero firme.
  • Las virtudes:
    1. Prudencia: es la ciencia de lo que se debería hacer o no.
    2. Justicia: es la ciencia de lo que se debería distribuir o no.
    3. Coraje: es la ciencia de lo que se debería tolerar o no.
    4. Templanza: es la ciencia de lo que se debería elegir o no.
  • Las tres Disciplinas y las tres Virtudes:
    1. Disciplina de la Acción: indica ayudar al prójimo. Justicia.
    2. Disciplina del Consentimiento: indica a distinguir entre la verdad y la falsedad. Prudencia.
    3. Disciplina del Deseo: indica aceptar el Destino. Templanza.
  • Séneca: “el efecto de la sabiduría es una alegría continua… y solo el fuerte, el justo, y el disciplinado puede poseer esta alegría.” Los seres vivos experimentan alegría cuando realizan la función para la que fueron hechos y actúan de acuerdo a su naturaleza: ser justos, valientes, disciplinados y prudentes.
  • Séneca: “el placer no es la recompensa por una virtud, tampoco su causa, es algo añadido a ella. La virtud no es elegida porque causa placer; pero si es elegida, causa placer. La alegría que surge de la virtud… como felicidad y tranquilidad… son consecuencias del mayor bien, pero no lo constituyen.” La alegría no es la meta de las acciones virtuosas. La virtud no espera nada a cambio. Ella misma es su propia recompensa. Esta alegría llega como un extra al ser virtuoso y actuar conforme a la Naturaleza.
  • La alegría se basa en el reconocimiento del valor único de la sola cosa necesaria que puede existir en el mundo humano: la pureza de las intenciones morales. No podrás encontrar, de acuerdo con Marco Aurelio, “en la vida humana, un bien superior a la justicia, la verdad, la templanza y la fuerza.”
  • Marco Aurelio: “¿hacia cuál meta estoy utilizando mi alma en este momento? Pregúntate esto en cada circunstancia.” Buena pregunta para tratar de hacer cosas con sentido o parar cuando te encuentres que no la estás haciendo.
  • Es extremadamente difícil transformar a las masas humanas, cambiar los valores que les fascinan, y las opiniones que causan sus actos; o hacer filósofos de ellos. A menos que alguien transforme su manera de ver las cosas, cambiar completamente la vida moral de cada individuo, cualquier reforma impuesta sin su consentimiento los sumergirá en la esclavitud “de las personas que gimen al pretender obedecer.”
  • Un Estoico, es aquella persona que cada pensamiento, cada deseo, y cada acción estaría guiada por la Razón Universal. Si el mundo es ordenado o caótico, depende de ti ser racional y coherente contigo mismo.
  • Immanuel Kant: “actúa sólo de acuerdo a la máxima que es tal que tú puedes desear, al mismo tiempo, que se convierta en una ley universal. Actúa como si la máxima de tu acción fuera, por tu voluntad, a ser erecta como una ley universal.”
  • El propósito de tu vida es vivir en completa conciencia y lucidez; darle a cada uno de tus instantes la máxima intensidad; y darle sentido a tu vida completa.

El Obstáculo es el Camino – por Ryan Holiday

TheObstacleistheWay

Ryan Holiday es el escritor de la actualidad que más me gusta. En este libro, nos presenta vastos conocimientos basados en la filosofía estoica, los cuales, al experimentarlos cambian toda nuestra relación con el mundo exterior. Este libro fue todo un éxito entre jugadores y entrenadores profesionales de ligas deportivas como la NFL y la NBA.

Idioma versión: Inglés
Fecha leído: Noviembre 2015
Recomendación: 9.5/10
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Mis notas

  • El obstáculo en el camino, se convierte en el camino. Nunca olvides, que en cada obstáculo existe una oportunidad de mejorar tu persona. Ya sea física o mentalmente, con cada obstáculo que te encuentras, tienes la opción de aprovecharlo para tu beneficio.
  • Cuando creas que tengas un problema insoportable, trata de:
    1. Ser objetivo.
    2. Controlar tus emociones.
    3. Ser positivo.
    4. Ignorar lo que limita a los otros.
    5. Poner las cosas en perspectiva.
    6. Volver al momento presente.
    7. Enfocarte en lo controlable.
  • Sin importar lo que te ocurra, siempre tienes el poder de elegir que no te haga daño. Quizás no querías que sucediera, pero puedes decidir cómo eso te afectará. Nadie más tiene el derecho.
  • Debes tener la habilidad de mantener la calma, libre de toda perturbación y de emociones irracionales, para enfocar toda tu energía en resolver los problemas, en vez de reaccionar a ellos.
  • Para ser objetivo con las cosas que te ocurren, debes intentar ver las cosas como realmente son, sin ningún tipo de adorno. Por ejemplo, los estoicos utilizaban un ejercicio que puede ser descrito como Expresiones Despectivas. Epicteto les decía a sus estudiantes que se imaginaran a los grandes pensadores teniendo sexo. Esto ayudaba a los estudiantes a no darle tanto valor a las demás personas, al imaginarlos como una persona normal.
  • El hecho que las condiciones no sean exactamente como quieres, o que sientes que aún no estás listo para actuar, no significa que tienes una excusa para no avanzar. Si quieres un impulso, eres tú quien tiene que crearlo, ahora mismo, al levantarte e iniciar con lo que tienes que hacer. Eres totalmente responsable de lo que te ocurre en la vida. Asume el control de tu vida, AHORA!
    1. Si quieres ser más fuerte: haz ejercicios.
    2. Si quieres tener más conocimientos: ponte a estudiar.
    3. Si quieres rebajar de peso: come menos.

    El punto es, qué tanto quieres algo? Si realmente lo quieres lograr, comienza YA!

  • Practica la persistencia. Es vital para lograr avanzar en la vida. Recuerda la frase de Epicteto: “persiste y resiste.” Lo que significa que persiste en tus esfuerzos. Resiste las distracciones, desaliento, y el desorden.
  • La disciliplina de la voluntad:
    1. Siempre prepárate para tiempos más difíciles.
    2. Siempre acepta lo que no puedes cambiar.
    3. Siempre maneja tus expectativas.
    4. Siempre persevera.
    5. Siempre aprende a amar tu destino y lo que te ocurre.
    6. Siempre protege tu interior, siente alivio en tí mismo.
    7. Siempre ríndete a una causa mayor.
    8. Siempre recuerda tu propia mortalidad.
  • Los obstáculos que se te presentan quizás no sean de vida o muerte, pero pueden ser importantes y estar fuera de tu control. La única respuesta que le debes dar es una sonrisa. Así como los estoicos se comendaron: Alegría en todas las situaciones, especialmente en las malas. Cuando te ocurre algo, la meta es pensar de esta manera:
  • Me siento grandioso acerca de eso. Porque si me ha ocurrido, eso tenía que pasar, y estoy contento que pasó cuando pasó. Yo estoy destinado a hacer lo mejor de eso.

  • La determinación es invencible. Solo la muerte puede prevenirte de seguir adelante. Tú mismo eres la única amenaza a tu determinación, no lo que te ocurre. Tus acciones pueden ser restringidas, pero no tu voluntad. Tus planes, incluso hasta tu cuerpo, pueden ser rotos, pero la creencia en tí mismo la puedes mantener. MANTENTE FIRME!
© 2017, Erwin Pérez

Meditaciones – por Marco Aurelio

Meditations

Marco Aurelio siendo el hombre más poderoso del mundo, escribe en su diario sus batallas internas y cómo el trata de mitigarlas. Excelente libro para aumentar nuestro carácter y disciplina. Es el libro que más me ha influenciado. Fue mi introducción a la filosofía estoica. Por lo menos lo leo anual.

Idioma original: Inglés
Fecha leído: Noviembre 2015
Recomendación: 10/10
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Mis notas

Libro 1: Deudas y Enseñanzas.

  • Mi abuelo Verus: carácter y auto-control.
  • Mi padre (por mis recuerdos y su reputación): integridad y masculinidad.
  • Mi madre: su reverencia por lo divino, su generosidad, y su vida simple.
  • Maximus: auto-control y resistencia a las distracciones. Optimismo en la adversidad. Una personalidad en balance: dignidad y gracia al mismo tiempo. Hacer tu trabajo sin quejarte.
  • Mi padre adoptivo: compasión. Indiferente a honores superficiales. Trabajo duro. Persistencia. Su obstinada determinación a tratar a las personas como ellos merecen. Su altruismo. Su actitud con los dioses: sin superstición. Y su actitud con los hombres: sin demagogía. Siempre sobrio. Su volundad de ceder el piso a los expertos, y de apoyarlos enérgicamente, para que cada uno de ellos alcanzara su potencial.
  • Dioses: que a pesar que ella murió joven, por lo menos mi madre pasó su último año conmigo. Que tuve alguien (como governante y como padre) que no dejó que yo fuera arrogante y me hizo ver que hasta siendo de la corte tu puedes vivir sin una tropa de guardaespaldas, sin ropas glamorosas, lámparas, esculturas (toda la farsa). Que te puedes comportar casi como una persona ordinaria sin parecer desagradable o sin cuidado como gobernante.

2.1. Cuando te despiertes en la mañana, dite a ti mismo: Las personas con las que trataré hoy serán entrometidas, desagradecidos, arrogantes, deshonestos, celosos, y malhumorados. Ellos son así porque no saben diferenciar lo bueno de lo malo. Pero yo he visto la belleza de lo bueno, y la fealdad de lo malo, y he reconocido que el malhechor tiene una naturaleza relacionada conmigo -no de la misma sangre o nacimiento, pero de la misma mente, y poseemos una parte de lo divino. Entonces, ninguno de ellos me puede lastimar. Nadie me puede implicar en la fealdad. Tampoco me puedo enojar con ellos, u odiarlos. Nacimos para trabajar juntos como los pies, las manos, y los ojos, como las dos filas de dientes, superior e inferior. Es antinatural obstruirnos los unos a los otros. Sentir enojo hacia alguien, darle la espalda: esas son obstrucciones.

2.17. Qué nos puede guiar? Solo la filosofía. Lo que significa asegurarnos que el poder interno se mantiene seguro y libre de asalto, superior al placer y al dolor, haciendo nada al azar o deshonesto y con impostura, no dependiendo de que alguien haga o no haga algo. Y asegurándose que acepte lo que ocurra y lo que trata como viniendo del mismo lugar de donde vino. Y sobre todo, que acepte la muerte con un espíritu alegre, como nada más que la disolución de los elementos que componen cada ser viviente. Si no le hace daño a los elementos individuales para cambiar continuamente en uno otro, por qué las personas tienen miedo de todos ellos cambiando y separando? Es algo natural. Y nada natural es malo.

3.5. Cómo actuar:

  • Nunca bajo compulsión, por egoísmo, sin previo aviso, con recelos.
  • No decir palabras de más ni acciones innecesarias.
  • Que el espíritu en ti represente a un hombre, un adulto, un ciudadano, un romano, un gobernante.
  • Alegre. Sin requerir la ayuda de otras personas. O la serenidad suministrada por otros.
  • Para levantarse derecho, no enderezado.

3.12. Si usted hace su trabajo con principios, con diligencia, energía y paciencia, si te mantienes libres de distracciones, y mantienes tu espíritu dentro sin daño, como si tuviera que devolverlo en cualquier momento.

Si puedes abrazar esto sin temor ni expectativa, puedes encontrar satisfacción en lo que estás haciendo ahora, como lo pretendía la Naturaleza, y en veracidad sobrehumana (cada palabra, cada enunciado), entonces tu vida será feliz.

Nadie puede evitar eso.

4.49a. Es desafortunado que esto ha pasado.

No. Es afortunado que esto ha pasado y yo me he mantenido ileso por eso, no destrozado por el presente o asustado del futuro. Podría haberle sucedido a cualquiera. Pero no todos podían haber quedado ilesos por eso. ¿Por qué tratar a una como una desgracia en lugar de la otra como afortunada? ¿Puede usted realmente llamar algo una desgracia que no viola la naturaleza humana? ¿O crees que algo que no esté en contra de la voluntad de la naturaleza puede violarla? Pero usted sabe cuál es su voluntad. ¿Lo que sucedió te impide actuar con justicia, generosidad, autocontrol, cordura, prudencia, honestidad, humildad, sinceridad y todas las otras cualidades que permiten que la naturaleza de una persona se cumpla?

Entonces recuerda este principio cuando algo amenaza con causarle dolor: la cosa misma no era ninguna desgracia en lo absoluto; soportarlo y prevalecer es una gran fortuna.

5.20. Nuestras acciones pueden ser impedidas por la gente, pero no puede haber obstáculos a nuestras intenciones o nuestras disposiciones. Porque podemos acomodar y adaptarnos. La mente se adapta y convierte a sus propios propósitos el obstáculo para nuestra actuación. El impedimento a la acción avanza la acción. Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino.

6.13. El orgullo es un maestro del engaño: cuando piensas que estás ocupado en el negocio más importante, ahí es cuando él te tiene en su hechizo.

6.14. Las cosas que impresionan a las personas comunes caen en las categorías de cosas que se mantienen juntos por simple física (como piedras o madera), o por el crecimiento natural (higos, vides, aceitunas …) Aquellas cosas admiradas por mentes más avanzadas se mantienen unidos por un alma viviente (bandadas de ovejas, manadas de vacas). Las personas aún más sofisticadas admiran lo que es guiado por una mente racional, no la mente universal, sino una admirada por su conocimiento técnico, o por alguna otra habilidad, o simplemente porque tiene muchos esclavos.

Pero aquellos que reverencian esa otra mente, la que todos compartimos, como seres humanos y como ciudadanos, no están interesados en otras cosas. Su enfoque está en el estado de sus propias mentes, para evitar todo egoísmo y lo ilógico, y trabajar con otros para lograr ese objetivo.

6.16. Entonces desechamos el reconocimiento por parte de las otras personas. Qué nos queda para ser valorado?

Pienso que es esto: hacer (y no hacer) para lo que fuimos diseñados. Esa es la meta de todos los oficios, todas las artes. El viverista que cuida de las vides, el entrenador de caballos, el criador de perros, esto es a lo que ellos apuntan. Y la enseñanza y educación, qué más ellos están tratando de lograr? Entonces esto es lo que debemos valorar. Aférrate a eso, y no serás tentado a apuntar a otra cosa.

¿Y si no puedes dejar de valorar muchas otras cosas? Entonces nunca serás libre (libre, independiente, imperturbable). Porque siempre tendrás envidia y celos, miedo de que la gente pueda quitarte todo. Conspirando contra aquellos que tienen, esas cosas que tú valoras. Las personas que necesitan esas cosas están destinadas a ser un lío y están obligadas a sacar sus frustraciones contra los dioses. Mientras que el respeto a tu propia mente, valorarla, te dejará satisfecho contigo mismo, bien integrado en tu comunidad y en sintonía con los dioses también, abrazando lo que asignan para ti, y lo que ordenan.

6.19. No asumas que es imposible porque lo encuentras difícil. Reconoce que si es humanamente posible, tú también lo puedes hacer.

6.21. Estoy detrás de la verdad, y la verdad nunca ha lastimado a alguien. Lo que nos lastima es persistir en el auto engaño y la ignorancia.

6.26. Recuerda, tus responsabilidades también pueden ser divididas en partes individuales. Concéntrate en esas partes, y finaliza tu trabajo metódicamente, sin agitarte ni batallar la ira con ira.

6.30. Reverencia a los dioses; Vela por los seres humanos. Nuestras vidas son muy cortas. El único premio de nuestra existencia aquí son un carácter sin mancha y actos desinteresados.

Toma Antoninus como tu modelo, siempre. Su energía al hacer lo que era racional … su estabilidad en cualquier situación … su sentido de reverencia … su expresión calmada … su amabilidad … su modestia … su afán de captar las cosas. Y cómo nunca dejaba pasar las cosas antes de que él estuviera seguro de que las había examinado a fondo, que las entendía perfectamente … la manera en que soportaba críticas injustas, sin devolverlas … cómo no podía ser apresurado … cómo él no escuchaba a los informantes … lo fiable que era como juez de carácter y de acciones … no propenso a la maledicencia, cobardía, o celos, o retórica vacía … contento con lo básico (en las habitaciones, ropa de cama, ropa, comida, criados) … lo duro que trabajó, lo mucho que soportó … su habilidad para trabajar sin parar hasta el anochecer -por su dieta sencilla (ni siquiera necesitaba aliviarse, excepto en tiempos determinados) … su constancia y confiabilidad como amigo
… su tolerancia de las personas que cuestionaban abiertamente sus puntos de vista y su deleite al ver sus ideas mejoradas … su piedad, sin rastro de superstición …

Entonces cuando tu tiempo venga, tu conciencia estará tan clara como la de él.

6.41. Tomas cosas que no controlas y las defines como buenas o malas. Claro, cuando las malas cosas ocurren, o las buenas no, culpas a los dioses y sientes odio por la persona responsable, o aquellos que decides hacer responsables. Mucho de nuestro mal comportamiento deriva de tratar de aplicar esos criterios. Si limitamos bueno y malo solo a nuestras propias acciones, no tendríamos ningún llamado para desafiar a Dios, o para tratar a otras personas como enemigos.

6.47. Lo único que no es inútil: vivir esta vida sinceramente y correctamente. Y ser paciente con aquellos que no.

6.48. Cuando necesitas estímulo, piensa en las cualidades que tienen las personas a tu alrededor: la energía de este, la modestia del otro, la generosidad de aquel, y así. Nada es tan estimulante como cuando las virtudes están visiblemente encarnadas en la gente que nos rodea, cuando estamos practicamente duchados con ellos.

Es bueno mantener esto en mente.

6.50. Haz tu mejor esfuerzo para convencerlos. Pero actúe por su cuenta, si la justicia lo requiere. Si te encuentras con fuerte resistencia, recurre a la aceptación y a la paz. Usa la adversidad para practicar otras virtudes.

6.51. Ambición significa atar tu salud a lo que dicen o hacen otras personas.

Auto-indulgencia significa atarla a las cosas que te pasan a ti.

Cordura significa atarla a tus propias acciones.

6.53. Practica realmente escuchar lo que las personas dicen. Haz tu mejor esfuerzo para entrar en sus mentes.

6.58. Nadie puede impedirte que vivas como la naturaleza requiere. Nada te puede pasar que no es requerido por la Naturaleza.

7.02. Puedo controlar mis pensamientos según sea necesario; entonces, ¿cómo puedo yo estar preocupado? Lo que está fuera de mi mente no significa nada. Absorbe esa lección y tus pies permanecen firmes.

Puedes retornar a la vida. Mira las cosas como antes. Y la vida retorna.

7.03. Rodeados por todas las cosas de la vida actual, necesitamos practicar acceptación. Sin desdén. Pero recuerda que nuestro propio valor es medido por las cosas que le dedicamos nuestras energías.

7.04. Enfócate en lo que se dice cuando hablas y en el resultado de cada acción. Conoce cuál es el objetivo de una, y qué significa el otro.

7.07. Que no te averguence necesitar ayuda. Como un soldado, tienes una misión que lograr. Y si has sido herido y necesitas un compañero para que te empuje? Y qué?

7.22. Sentir afecto por las personas aún cuando ellos hacen errores es únicamente humano. Tú puedes hacerlo, si simplemente reconoces: que ellos son humanos también, que ellos actuaron por ignorancia, en contra de su voluntad, y que ambos pronto estarán muertos. Y, por encima de todo, que ellos realmente no te han lastimado. Ellos no han disminuido tu habilidad de elegir.

7.26. Cuando la gente te lastima, pregúntate qué bien o mal ellos pensaron que resultaría de eso. Si entiendes eso, sentirás simpatía en lugar de indignación o enojo. Tu sentido del bien y el mal puede ser el mismo que los suyos, o cercano, en dado caso debes excusarlos. O tu sentido del bien y el mal puede diferir de los suyos. En dado caso ellos están equivocados y merecen tu compasión. Es eso tan difícil?

7.27. Trata lo que no tienes como inexistente. Mira lo que tienes, las cosas que más valoras, y piensa qué tanto las desearías si no las tuvieras. Pero ten cuidado. No sientas tanta satisfacción que empieces a sobrevaluarlas, te molestaría perderlas.

7.28. Auto-contracción: los requerimientos de la mente son satisfechos al hacer lo que debemos, y por la calma que esto nos trae.

7.29.

Desecha tus percepciones erróneas.

Deja de ser sacudido como un títere.

Limítate al presente.

Entiende lo que sucede a tí y a los demás.

Analiza lo que existe, redúcelo a: materia y causa.

Anticipa tus horas finales.

¿Errores de otras personas? Déjelos a sus creadores.

7.31. Mantente limpio. Con sencillez, con humildad, con indiferencia hacia todo, excepto el bien y el mal. Cuida de otros seres humanos. Sigue a Dios.

7.33. (En el dolor:) El dolor insoportable trae su propio final con el mismo. El dolor crónico es siempre soportable: la inteligencia mantiene serenidad al cortarse del cuerpo, la mente se mantiene sin disminuir. Y las partes que el dolor afecta, deja que ellas hablen por sí mismas, si es que pueden.

7.49. Mira el pasado, imperio tras imperio, y de esto, extrapola al futuro: la misma cosa. No hay escape del ritmo de los eventos. Por esto, observar la vida por cuarenta años es tan bueno como mil. ¿Realmente verías algo nuevo?

7.54. En todo lugar, en cada momento, tienes la opción:

  • de aceptar este evento con humildad,
  • de tratar a esta persona como debe ser tratado,
  • de abordar este pensamiento con cuidado, de modo que nada irracional se produzca.

7.58. Solo presta atención, y ten como propósito vivir a la altura de tus expectativas. En todo. Y cuando te enfrentes con una opción, recuerda: nuestro negocio es con las cosas que realmente importan.

7.62. Mira quiénes son realmente, las personas cuya aprobación anhelas, y cómo es su mente realmente. Entonces no culparás a los que cometen errores que no pueden ayudar, y no sentirás la necesidad de su aprobación. Habrás visto las fuentes de ambos: su juicio y sus acciones.

7.64. Para el tiempo cuando sientas dolor:

Mira que eso no te deshonre, o degrade tu inteligencia (no te impida actuar racional o desinteresadamente).

Y en la mayoría de los casos, lo que dijo Epicuro debe ayudar: el dolor no es inaguantable ni sin final, mientras mantengas en tu mente sus límites y no los magnifiques en tu imaginación.

También ten presente que el dolor frecuentemente viene disfrazado de somnolencia, fiebre, pérdida del apetito …

Cuando te molestan cosas como esas, recuerda: “me estoy rindiendo al dolor.”

7.67. La naturaleza no mezcló las cosas de forma tan inextricablemente que tú no puedes trazar tus propios límites, coloques tu propio bienestar en tus manos. Es muy posible ser un buen hombre sin que nadie se dé cuenta. Recuerda eso.

Y esto también: no necesitas mucho para vivir feliz. Y sólo porque has abandonado tus esperanzas de convertirte en un gran pensador o científico, no te rindas en alcanzar la libertad, alcanzar la humildad, servir a los demás, obedecer a Dios.

8.01. Has vagado por todas partes y finalmente te diste cuenta que nunca encontraste lo que perseguías: cómo vivir. No en silogismos, no en el dinero, o en la fama, o en la auto-indulgencia. En ninguna parte.

– Entonces, ¿dónde se encuentra?

– En hacer lo que la naturaleza humana requiere.

– ¿Cómo?

– A través de los principios fundamentales. Los cuales deberían gobernar tus intenciones y tus acciones.

– ¿Cuáles principios?

– Los que tienen que ver con el bien y el mal. Que nada es bueno excepto lo que conduce a la equidad, auto-control, coraje, y al libre albedrío. Y nada es malo, excepto aquello que hace lo opuesto.

8.05. El primer paso: No seas ansioso. La naturaleza lo controla todo. Y pronto no serás nadie, en ninguna parte, como Adriano, como Augusto.

El segundo paso: Concéntrate en lo que tienes que hacer. Fija tus ojos en eso. Recuerda que tu tarea es ser un buen ser humano; recuerda lo que la naturaleza demanda de las personas. Entonces hazlo, sin vacilación, y habla la verdad como la veas. Pero con amabilidad. Con humildad. Sin hipocrecía.

8.07. La naturaleza de cualquier tipo se nutre de progreso. Y el progreso para una mente racional significa no aceptar falsedad o incertidumbre en sus percepciones, haciendo que las acciones desinteresadas sean su único objetivo, buscando y rechazando sólo las cosas sobre las que tiene control, aceptando lo que la naturaleza le demanda.

8.12. Cuando tienes problemas para pararte de la cama en la mañana, recuerda que tu característica definidora -lo que define a un ser humano- es trabajar con los demás. Hasta los animales saben cómo dormir.

8.16. Recuerda que cambiar tu mente y aceptar correcciones también son acciones libres. La acción es tuya, basada en tu propia voluntad, tu propia decisión, y tu propia mente.

8.17. Si está bajo tu control, ¿por qué lo hiciste? Si está en el control de alguien más, ¿entonces a quién culpas? ¿Los átomos? ¿Los dioses? Estúpido de ambas maneras.

No culpes a nadie. Si puedes, dirige en forma recta a las personas. Si no, sólo repara el daño. Y supongamos que tampoco puedes hacer eso. Entonces, ¿culpando a los otros a dónde te lleva? No hagas acciones inútiles.

8.19. Todo tiene un propósito en la vida, desde los caballos hasta los brotes de vid. ¿Qué es sorprendente de eso? Hasta el sol te dirá, Yo tengo un propósito, y los otros dioses también.

8.22. Adhiérete a lo que está en frente de ti, una idea, una acción, una declaración.

8.26. La alegría de los humanos radica en las acciones humanas.

Acciones humanas: amabilidad hacia los demás, desprecio por los sentidos, el interrogatorio de las apariencias, la observación de la naturaleza y de los acontecimientos en la naturaleza.

8.28. El dolor afecta al cuerpo (lo cual es un problema del cuerpo) o afecta el alma. Pero el alma puede elegir no ser afectada, preservando su propia serenidad, su propia tranquilidad. Todas nuestras decisiones, impulsos, deseos, aversiones se encuentran dentro del alma. Ningún mal puede tocarlas.

8.35. Tenemos varias habilidades, presentes en todas las criaturas racionales como en la naturaleza de la racionalidad misma. Y este es uno de ellos. Así como la naturaleza toma cada obstáculo, cada impedimento, y trabaja alrededor de eso (los convierte en sus propósitos, lo incorpora a sí mismo) entonces, también, un ser racional puede cambiar cada adversidad en materia prima y usarlo para lograr sus metas.

8.39. En mi sano juicio, cuando miro el carácter humano, no veo ninguna virtud puesta allí para contrarrestar la justicia, pero veo una para contrarrestar el placer: el autocontrol.

8.41. ¿El dolor y el placer tienen sus anzuelos en ti? Que los sentidos se ocupen de ello. ¿Hay obstáculos para su acción? Si usted no tuvo en cuenta la posibilidad, entonces eso le haría daño, como un ser racional. Pero si usas el sentido común, no has sido dañado ni obstruido. Nadie puede obstruir las operaciones de la mente. Nada puede llegar a ellos, ni fuego ni acero, ni tiranos, ni abuso, nada. Siempre y cuando sea “una esfera … en perfecta quietud.”

8.44. Regálate algo: el momento presente.

8.47. Las cosas externas no son el problema. Es tu evaluación sobre ellas. Lo cual puedes borrar ahora mismo. Si el problema es algo de tu propio carácter, quién te está deteniendo para que pongas tu mente derecha?

8.48. La mente sin pasiones es una fortaleza. No hay ningún lugar más seguro. Una vez que tomamos refugio allí, estamos a salvo para siempre. No ver esto es ignorancia. Verlo y no buscar seguridad significa miseria.

8.49. Solo toma lo que consigues en las primeras impresiones. Que alguien te haya insultado, por ejemplo. Eso, pero no que te haya hecho ningún daño. El hecho de que mi hijo está enfermo, eso lo puedo ver. Pero que pudiera morir por ello, no. Adhiérete a las primeras impresiones. No extrapoles. Y nada puede pasarte. O extrapola. De un conocimiento de todo lo que puede suceder en el mundo.

8.51. Que no halla descuido en tus acciones. Que no halla confusión en tus palabras. Tampoco imprecisión en tus pensamientos. Ningún retroceso en tu propia alma, o intentes escapar de ella. No tengas hiperactividad.

8.57. Lo que no emite luz genera su propia oscuridad.

9.01.La injusticia es un tipo de blasfemia. La naturaleza ha diseñado seres racionales para cuidar unos de otros: para ayudar, no lastimar, a unos y otros, como se merecen.

Mentir es también una blasfemia. Mentir deliberadamente es blasfemar, el mentiroso comete engaño y, por tanto, injusticia. También mentir involuntariamente es blasfemia, porque rompe la armonía de la naturaleza, su orden.

Y perseguir el placer como bueno, y huir del dolor como el mal, eso también es blasfemo. Alguien que hace eso está obligado a encontrarse constantemente reprochando a la naturaleza. Si persigues el placer, difícilmente puedes evitar el mal, lo cual es manifiestamente blasfemo.

La naturaleza es indiferente con algunas cosas; si privilegiara una sobre la otra difícilmente habría creado ambas. Y si queremos seguir a la naturaleza, necesitamos compartir sus indiferencias. Privelegiar el placer sobre el dolor, la vida sobre la muerte, la fama sobre el anonimato, es claramente blasfemo. La aturaleza ciertamente no.

9.02. Buena suerte real sería abandonar la vida sin nunca encontrar deshonestidad, o hipocrecía, o auto-indulgencia, u orgullo. Pero lo siguiente mejor sería morir cuando has tenido suficiente. ¿O estás determinado a acostarte con el mal? ¿No te ha enseñado la experiencia eso, evitarlo como la plaga? Porque es una plaga, un cáncer mental, peor que cualquier cosa causada por aire contaminado o un clima enfermizo. Enfermedades como esas solo amenazan tu vida; esta ataca tu humanidad.

9.04. Hacer daño es hacerte daño a ti mismo. Hacer una injusticia es hacerte a ti mismo una injusticia, te degrada.

9.05. Y también puedes hacer una injusticia al no hacer nada.

9.06. Juicio objetivo, ahora, en este preciso momento.

Acción desinteresada, ahora, en este preciso momento.

Aceptación voluntaria, ahora, en este preciso momento, de todos los eventos externos.

Eso es todo lo que necesitas.

9.27. Cuando enfrentes los insultos, el odio, lo que sea de alguien… mira a su alma. Métete en su interior. Mira qué tipo de persona es. Encontrarás que no necesitas esforzarte para impresionarlo.

9.29. Haz lo que la naturaleza requiere. Muévete pronto, si eres capaz, y no te preocupes si alguien te dará crédito por eso. Y no vayas esperando La República de Platón; sé feliz hasta con el menor progreso, y trata el resultado de todas las cosas sin ninguna importancia.

La tarea de la filosofía es modesta y sencilla. No te tientes a la presunción.

9.30. Considera las vidas vividas hace mucho tiempo por otras personas, las vidas ha ser vividas por otros después de ti, hasta las vidas vividas ahora, en tierras extranjeras. ¿Cuántas personas ni siquiera conocen tu nombre? ¿Cuántas pronto se olvidarán de el? ¿Cuántos te ofrecen alabanza ahora, y mañana, tal vez, desprecio?

Ser recordado no tiene valor. Como la fama. Como todo.

9.31. Indiferencia a los eventos externos.

Y un compromiso con la justicia en tus propios actos.

Lo que significa: pensamiento y acción resultando en el bien común.

Que es para lo que naciste.

9.42. Cuando te encuentres con la desvergüenza de otra persona, pregúntate: ¿es posible un mundo sin desvergüenza? No.

Entonces no pidas por lo imposible. Deben haber sinvergüenzas en el mundo. Este es uno de ellos.

Lo mismo para alguien vicioso o deshonesto, o cualquier otro defecto. Recordando que toda la clase debe existir te hará más tolerante de sus miembros.

Si lo piensas, ninguna de las personas con las que estás enojado han hecho nada que pudiera dañar tu mente. Pero eso es todo lo que daño pudiera significar. ¿Qué hay de extraño con eso? ¿No es a tí mismo a quien debes reprochar, por no anticipar que ellos iban a actuar de esa manera? La naturaleza te dió los medios para que veas, que una persona determinada actuara de determinada manera, pero no prestaste atención. Ahora estás sorprendido por sus actos. Entonces, cuando llames a alguien deshonesto o desagradecido, vira el reproche para tí mismo. Fuiste tú quien hizo algo mal. Al asumir que alguien con esos rasgos merecía tu confianza. O al hacerles un favor y esperando algo a cambio, en lugar de mirar a la acción en sí como tu recompensa.

¿Qué más esperabas al ayudar a alguien? ¿No es suficiente que hallas hecho lo que requiere tu naturaleza? ¿También quieres un salario por eso? Es como si tus ojos esperaran una recompensa por mirar, o tus pies por caminar. Para eso fueron creados. Al hacer para lo que fueron diseñados, ellos están haciendo su función. Mientras que los seres humanos fueron creados para ayudar a los otros. Y cuando ayudamos a los demás, o los ayudamos a realizar algo, estamos haciendo para lo que fuimos diseñados. Realizamos nuestra función.

10.01. A mi alma:

¿Alguna vez alcanzarás la bondad? ¿Alguna vez estarás completa, pararás de desear, lujuriar y anhelar por personas y cosas para disfrutar? ¿O por más tiempo para disfrutarlas? ¿O por algún otro lugar o país, “uno con un mejor clima”?

En cambio debes estar satisfecho con lo que tienes, y acepta el presente totalmente. Y convéncete de que todo es el regalo de los dioses, que las cosas son buenas y que siempre lo serán.

10.03. Todo lo que ocurre es soportable o no.

Si es soportable, entonces sopórtalo. Deja de quejarte.

Si no es soportable… entonces deja de quejarte. Tu destrucción significa su final también.

Solo recuerda: puedes soportar cualquier cosa que tu mente haga soportable, al tratarlo como que es tu interés hacerlo.

En tu interés, o en tu naturaleza.

10.08. Epítetos para tí mismo: Honesto. Modesto. Sencillo. Cuerdo. Cooperativo. Desinteresado.

Recuerda que cordura significa entender cada cosa individual por lo que son. Y cooperación significa aceptar de buena manera lo que la naturaleza te asigna.

Y desinterés significa que la inteligencia debe elevarse por encima de los movimientos de la carne. Debe elevarse por encima de la fama, encima de la muerte, y sobre todo como esas cosas.

Si te mantienes con éstos epítetos, sin importarte si otros lo aplican a ti o no, serás una nueva persona, viviendo una nueva vida.

10.09. Tus acciones y percepciones deben tener como objetivos:

  • lograr fines prácticos
  • ejercitar el pensamiento
  • mantener la confianza basada en la comprensión.

10.12a. Seguir a la naturaleza en todo es estar relajado y energético, alegre y serio al mismo tiempo.

10.16. Deja de hablar acerca de cómo es un buen hombre, y solo sé uno.

10.33. Nunca dejarás de quejarte hasta que sientas el mismo placer que los hedonistas obtienen de la auto-indulgencia, solo al hacer lo que es apropiado para los seres humanos en la medida que las circunstancias (inherentes o fortuitas) lo permitan.

11.01. Características del alma racional:

  • Autopercepción, autoexamen, y el poder de hacer de sí mismo lo que sea que quiera.
  • Alcanza su objetivo, sin importar dónde llega el límite de su vida.
  • Afecto por sus vecinos. Veracidad. Humildad.

11.02. Para adquirir indiferencia por cosas tribiales como un buen cantante, o bailarines, o las artes marciales: mira a las partes individuales y pasa del análisis a la indiferencia.

Aplica esto a la vida como un todo.

11.09. Cuando avances hacia delante en la naturaleza, la gente se interpondrá en tu camino. Ellos no pueden detenerte de lo que es saludable; no dejes que ellos te detengan de soportarlos. Toma cuidado en ambos casos. No solo tengas buenos juicios y acciones sólidas, también ten tolerancia para aquellos que tratan de obstruirnos o darnos problemas de otras formas.

Porque la rabia, también, es una debilidad, tanto como fracasar o rendirse a la lucha. Ambos son desertores: el hombre que rompe y corre, y el que se deja alienar de sus semejantes.

11.10. La justicia es la fuente de todas las virtudes. ¿Cómo podemos hacer lo que la justicia requiere si estamos distraídos por cosas sin importancia, si somos ingenuos, crédulos, inconstantes?

11.11. Es la persecución de algunas cosas, y tu intento por evitarlas, lo que te deja en tanta confusión. Y sin embargo, ellas no te están buscando; eres tú quien las busca.

Suspende el juico acerca de ellas. Y al mismo tiempo se estarán quietas, y serás liberado de huir y perseguir.

11.13. Alguien me desprecia.

Ese es su problema.

El mio: no hacer o decir nada despreciable.

Alguien me odia. Es su problema.

El mio: ser paciente y alegre con todos, incluyendo a esos. Listo para mostrarles su error. No despectivamente, o presumiendo de mi auto-control, sino de una manera honesta.

11.15. Falsa amistad es lo peor. Evítala cueste lo que cueste. Si eres honesto y sencillo, se debe mostrar en tus ojos. Debe ser inequívoco.

11.16. Para vivir una buena vida:

Tenemos el potencial para eso. Si aprendemos a ser indiferentes a lo que no hace diferencia. Así es como aprendemos: al mirar a cada cosa, tanto las partes como el todo. Manteniendo presente que ninguna de ellas pueden dictar cómo las percibimos.

11.18. Cuando pierdas la paciencia, o cuando te sientas irritado: recuerda que la vida humana es muy corta. Dentro de poco todos estaremos enterrados uno al lado del otro.

Recuerda que no es lo que los otros nos hacen lo que nos molesta, ese es un problema para sus mentes, no para nosotros. Son nuestras propias percepciones erróneas. Deséchalas. Debes estar dispuesto a renunciar a pensar en esto como una catástrofe… y tu rabia se irá. ¿Cómo haces eso? Reconociendo que no has sufrido ninguna desgracia.

Recuerda que la rabia y el dolor te hacen mucho más daño que lo que los causó.

Recuerda que la amabilidad es invencible, cuando es sincera, no irónica o actuada. ¿Qué puede hacer hasta la persona más viciosa si continúas tratándolo con amabilidad y lo corriges suavemente en el momento exacto que él está tratando de hacerte daño?, en el caso de que tengas la oportunidad.

Cuando empieces a perder tu paciencia, recuerda: no hay nada varonil respecto a la rabia. Es la cortesía y la amabilidad lo que define a un ser humano, a un hombre. Es quien posee la fuerza, los nervios, y el coraje, no los llorones enojados.

Un pensamiento final, de parte de Apolo:

Esperar que las personas malas no lastimen a otras es una locura. Es esperar lo imposible. Y dejar que ellos se comporten así con las demás personas pero esperar que ellos no lo hagan contigo es arrogancia, el acto de un tirano.

11.21. Si no tienes un objetivo consistente en tu vida, no puedes vivir de manera consistente.

11.23. Sócrates llamaba a las creencias populares “monstruos debajo de las camas”, solo útiles para asustar a los niños.

11.37.

Necesitamos dominar el arte del consentimiento. Necesitamos prestar atención a nuestros impulsos, asegurándonos que no salen sin moderación, que ellos benefician a los otros, que son dignos de nosotros. Necesitamos mantenernos alejados del deseo y no tratar de evadir lo que está fuera de nuestro control.

12.01. Deja ir el pasado, confía el futuro a la Providencia, y guía el presente hacia la reverencia y la justicia.

Reverencia: aceptarás lo que se te asignó. La naturaleza lo destinó para ti, y tú fuiste asignado para eso.

Justicia: hablarás la verdad, francamente y sin evasiones, y actúa como debes, y como los otros se merecen.

No dejes que nada te detenga: el mal comportamiento de las personas, tus propias percepciones erróneas, lo que dirá la gente, o los sentimientos del cuerpo que te cubre.

12.03. Si puedes liberar tu mente de lo que dice o hace la gente, de lo que tú has dicho o hecho, de las cosas que tienes miedo que ocurran, de las imposiciones del cuerpo que te contiene y la respiración interna, entonces la mente es liberada del destino, tendrás claridad, y vivirás la vida en su propio reconocimiento: hacer lo que es correcto, aceptar lo que sucede y decir la verdad.

Si puedes eliminar las impresiones que suben a la mente, libre del futuro y del pasado (haciéndote, como dice Empédocles, una esfera regocijándose en su perfecta tranquilidad) y te concentras en vivir lo que puede ser vivido (osea, el presente)… entonces puedes pasar el tiempo que te queda en tranquilidad. Y en benevolencia. Y en paz con tu espíritu.

12.04. Nunca deja de asombrarme: todos nos amamos más a nosotros mismos que a las otras personas, pero nos importa más su opinión que la nuestra. Si un dios se nos aparece (o hasta un ser humano sabio), y nos prohibe ocultar nuestros pensamientos o imaginar algo sin inmediatamente gritarlo hacia fuera, no lo haríamos ni por un solo día. Eso es lo mucho que valoramos las opiniones de las otras personas, en lugar de las nuestras.

12.13. La tontería de las personas que se sorprenden por cualquier cosa que sucede. Como viajeros sorprendidos por las costumbres extranjeras.

12.16. Cuando alguien parece haberte lastimado: ¿Pero cómo puedo estar seguro? Y en cualquier caso, ten presente:

  • Que ya ha sido juzgado y condenado por sí mismo.
  • Que esperar que una persona mala no lastime a otros es como esperar que los árboles de higos no segreguen jugo, que los bebés no lloren, que lo inevitable no sucederá.
  • ¿Qué más podían hacer con ese tipo de carácter? Si sigues enojado, entonces ponte a trabajar en eso.

12.17. Si no es correcto, no lo hagas. Si no es cierto, no lo digas.

12.21. Dentro de poco serás nadie, en ninguna parte. Como todas las cosas que ves ahora. Todas las personas que viven ahora.

El destino de todo es el cambio, ser transformado, perecer. Para que nuevas cosas puedan nacer.

12.22. Todo está en cómo percibes las cosas. Tú estás en control. Puedes prescindir de la percepción errónea a voluntad, como redondear el punto. Serenidad, calma total, anclaje seguro.

12.24. Tres cosas esenciales en todo momento:

  1. Tus propias acciones: que ellas no son arbitrarias o diferentes a lo que la justicia abstracta haría. Eventos externos: que ellos ocurren arbitrariamente o por diseño. No te puedes quejar acerca del azar. No puedes argumentar con la Providencia.
  2. Cómo son todas las cosas, de dónde provienen y a dónde vuelven.
  3. Que si eres levantado repentinamente y puedes ver la vida y su variedad desde una gran altura, verías lo inútil que es. Y sin importar qué tan frecuente lo veas, siempre será lo mismo: las mismas formas de vida, la misma duración de vida.

12.26. Estar enojado con algo significa que has olvidado:

  • Que todo lo que ocurre es natural.
  • Que la responsabilidad es de ellos, no tuya.
  • Que todo es como elijas ver las cosas.
  • Que el presente es todo lo que tenemos para vivir. O para perder.

12.27. Constantemente haz una lista de aquellos que han sentido un intenso enojo con algo: los más famosos, los más desafortunados, los más odiados, los más lo que sea. Y pregunta: ¿Dónde está todo eso ahora? Humo, polvo, leyenda… o ni siquiera una leyenda.

Y qué tan triviales son las cosas que queremos tan apasionadamente. Y cuánto más filosófico sería tomar lo que se nos ha dado y mostrar nobleza, auto-control, obediencia a Dios, sin hacer una producción de la misma. No hay nada más insufrible que las personas que se jactan de su propia humildad.

12.29. Salvación: ver cada cosa por lo que es, su naturaleza y su propósito.

Hacer solo lo que es correcto, decir solo lo que es verdad, sin contenerse.

¿Qué más podría ser sino vivir la vida completamente sin la más mínima brecha?

12.32. No trates nada como importante excepto haciendo lo que tu naturaleza demanda, y aceptando lo que la Naturaleza te manda.

12.36. Has vivido como un ciudadano de una gran ciudad. Cinco años o cien años, ¿cuál es la diferencia? Las leyes no hacen distinción.

Y ser enviado lejos de allí, no por un tirano o un juez deshonesto, sino por la Naturaleza, quien primero te invitó, ¿por qué es eso tan terrible?

Haz tu salida con gracia, la misma gracia que se te ha mostrado.

© 2017, Erwin Pérez