La Familia

Cuando la Biblia menciona que la mujer salió de una costilla de Adán, recordemos que esto no es la descripción objetiva de un hecho. Luego dice que esta es la razón por la que el hombre se separa de sus padres y forma un solo cuerpo al unirse a su mujer y casarse.

El hombre está incompleto sin su mujer, y viceversa. Y más en la antigüedad donde cada uno realizaba funciones bien diferenciadas. El hombre cazaba, trabajaba la tierra y defendía su tribu. Trabajos para los cuales el hombre está mejor equipado biológicamente.

La mujer, siendo menos violenta y más social por naturaleza, se encargaba de cocinar, de cuidar de la familia, y de procurar que todos tuvieran lo que necesitaban.

Esto no es machismo. Machismo es creer que el trabajo que realizaba el hombre es más importante que el que hacía la mujer. Y no lo es. No hay éxito que valga la pena, si es a expensas de la familia. La familia es lo más importante en la vida de una persona. Desde este punto de vista, la mujer realizaba un trabajo igual de importante que el hombre.

Es ese deseo de superación y de mostrar a los demás los logros, lo que ha metido tanto al hombre como a la mujer en una guerra por el “progreso.” Unámonos como estamos concebidos a hacerlo. Pongamos la familia como lo máximo a proteger.

Que el trabajo lo haga cualquiera o ambos. Que se compartan las responsabilidades, que nos unamos en un solo cuerpo y así empujemos en la misma dirección y sentido. Así ninguno se sentirá superior al otro. Así la unión familiar apoyará a todos sus miembros. Así será más probable el éxito general.